Patagua Cerro despidió a su concejal, Tulio Rojas.

La cancha del club deportivo Patagua Cerro, punto de encuentro del pueblo, fue el escenario ideal para despedir a quien amaba este sector de la comuna de Pichidegua, no en vano el concejal, Tulio Rojas (50), siempre fue hincha del club, teniendo una actual ligazón familiar con la institución. Era evidente que la Iglesia del pueblo quedaría pequeña para recibir a las cientos de personas que llegaron a despedir al concejal, quien fue encontrado asesinado la tarde del martes último en el sector de Puente Codao.
Las aposentadurías del campo deportivo colmadas de lugareños, otros en la cancha de fútbol portando un clavel rojo, o un globo blanco, querían decir presente y estar junto a una familia que con el paso de las horas manifestó sus reparos por el asedio periodístico del que fueron objeto. Esto fue motivo para colocar restricciones al trabajo de la prensa en el lugar.

Pese a ello, la congoja y aún incredulidad por lo vivido se percibía en el ambiente, un pueblo que se vio brutalmente golpeado por lo ocurrido, teniendo en cuenta que todos los presentes concordaban que si había alguien que defendía y luchaba por el bienestar de Patagua Cerro era Tulio Rojas, lugar donde fue presidente de la junta de vecinos por 15 años, comprometido con la comunidad.

Ya en la misa fúnebre, el sacerdote recordó que Rojas siempre fue un hombre de fe, que participaba de las actividades de la Iglesia Católica, manifestando siempre su amor a Dios y al pueblo de Patagua Cerro. Ser hombres de terreno era lo que pregonaba el concejal, frase que recordaba el sacerdote, con quien compartía proyectos a nivel de Iglesia y a nivel de municipio, entre ellos uno que quedó inconcluso, el que era colocar lomos de toro en el frontis de la Parroquia, proyecto al que el concejal se había comprometido, sin embargo, la muerte le llegó primero.

La presencia de representantes de las diferentes organizaciones sociales de la comuna fue la muestra palpable que el concejal era apreciado en el sector, no en vano cumplía su tercer periodo de concejal consecutivo, e independiente de su partido político, (PS), muchos de los presentes en su funeral votaron por él pese a no seguir sus postulados políticos.

A la ceremonia llegaron alcaldes y concejales de diferentes comunas, parlamentarios, y el Intendente, Juan Masferrer, quien en su intervención sostuvo que despiden a un hombre de fe, y que desde Patagua Cerro participó de todas las organizaciones que pueden ir en ayuda de la comunidad, entre ellos, clubes deportivos, dirigente social, y dirigente político, con sus convicciones, pero que buscaba soluciones no buscando otros intereses.

El alcalde de Pichidegua, Adolfo Cerón González, como representante de la comuna recordó los inicios de Tulio Rojas en la vida política, en especial cuando participaron activamente en el plebiscito del año 1988, donde perseguían una sociedad sin miedos y sin ataduras, consiguiendo con el tiempo llegar al municipio como concejal, siendo un colaborador de la administración alcaldicia con lealtad, y capacidad de dialogo.

Tal vez uno de los momentos más emotivos fue cuando la hija del malogrado concejal recordó la primera vez que su padre fue electo, época en la que los vecinos festejaban su paso con pétalos de flores. Hoy la escena se repetía, decía su hija, ya que esos mismos vecinos volverían a lanzar al viento pétalos de flores, pero en esta oportunidad para despedir a su padre.
Tras la ceremonia y al son del Ave María interpretado por el tenor, Tito Beltrán, y con la sirena del Cuerpo de Bomberos de Patagua Cerro sonando en el pueblo, el cortejo fúnebre se dirigió hasta el cementerio de Pichidegua, donde desde la tarde del jueves descasa el concejal, Tulio Rojas.